LA VIVIENDA RETOMA EL PASO

La vivienda retoma el paso

El ajuste se da por finalizado en las zonas de mayor demanda

Al margen de pequeñas divergencias estadísticas entre notarios, registradores, Ministerio de Fomento y algunas tasadoras, la tendencia está clara: el sector inmobiliario residencial ha entrado en una senda de crecimiento sostenible. Por primera vez desde que en 2007 arrancase el enorme crash que se llevó por delante la mitad de la actividad.

Se compran más viviendas, las entidades financieras han empezado a conceder más préstamos hipotecarios –desde junio de 2014 se acumulan nueve meses de alzas y el aumento interanual rozó el pasado mes de marzo casi el 30%–, los visados para obra nueva crecen y los promotores, solos o de la mano de los propios bancos, han comenzado a comprar suelos para acometer proyectos en las mejores localizaciones céntricas de Madrid, Barcelona y las zonas del litoral mediterráneo más demandadas, como la Costa del Sol y Levante, y los dos archipiélagos, Baleares y Canarias.

PRECIO VIVIENDA LIBRE

Pero todo con una gran cautela, derivada de la incertidumbre económica que todavía subyace en España, con un mercado laboral de cientos de potenciales compradores cuya temporalidad e ingresos reducidos no ofrecen márgenes suficientes para plantearse la adquisición de una vivienda.

No obstante, las bases de crecimiento se están dando. “No de manera generalizada en toda España, ya que hay muchas zonas donde todavía no han terminado los ajustes, pero sí en micromercados de Madrid, Barcelona y la Costa del Sol”, apunta Pablo Méndez, director de suelo de la consultora Aguirre Newman.

El problema es que la oferta en esas zonas con mayor demanda resulta muy limitada. “El ideal de los empresarios de encontrar parcelas finalistas para construir entre 50 y 100 viviendas resulta muy restringido. Apenas hay”, reconoce Jorge Almagro, director comercial de residencial, urbanismo y suelo de JLL. Por eso, cuando se ofrecen, existe gran competencia por hacerse con ellas.

“Se está comprando suelo al contado”, subraya Méndez, lo que implica que solo puedan entrar en estas operaciones promotores y gestoras de cooperativas solventes, que no requieren financiación para realizar la compra al disponer de recursos propios suficientes. Entre los primeros, algunos, pocos, que lograron salir del ciclo expansionista con un endeudamiento financiero asumible o prácticamente inexistente, como Via Célere, ACR, Amenabar, Pryconsa o CP.

Los precios residenciales han tocado suelo y las promotoras solventes vuelven a lanzar proyectos

Inmobiliarias que, sin embargo, se tienen que conformar con comprar solares de un tamaño no excesivamente grande, ya que los suelos finalistas de importantes dimensiones parecen un coto reservado para gestoras de cooperativas, como Domo o Ibosa, capaces, gracias a las aportaciones de sus socios, de adjudicarse las mayores fincas que están ofreciendo las Administraciones públicas poniendo sobre la mesa cantidades a veces superiores a los 100 millones de euros.

Lo de contar con el suelo pagado resulta indispensable para que las entidades financieras respalden proyectos que les son ajenos. De lo contrario, ni se lo plantean. Han aprendido la lección. “Los bancos, ya con la garantía, han vuelto a dar crédito promotor a un tipo más ajustado que hace dos años, con una media de euríbor más 1,5 puntos”, indica Méndez.

FUENTE: EL PAIS

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