Rehabilitar Tu Vivienda

Cómo rehabilitar tu vivienda

Entre las múltiples ventajas que ofrece una rehabilitación frente a la construcción de una nueva vivienda están el ahorro económico y la sostenibilidad ambiental. Se calcula que sólo las viviendas consumen en torno al 20% de la energía total de un país, por lo que es muy conveniente aprovechar cualquier obra de reforma para hacer nuestra vivienda más eficiente.

Tenemos a nuestro alcance infinidad de técnicas para reducir notablemente el gasto energético de nuestras viviendas: desde el más sencillo sistema de aislamiento térmico hasta las más avanzadas tecnologías de domótica.

Con este tipo de rehabilitación no sólo ahorraremos energía y dinero a largo plazo, tambiéntendremos un mayor confort y dotaremos a la vivienda de un valor añadido.

En esta guía te mostramos los pasos que siempre deben tenerse en cuenta para completar una rehabilitación con éxito:

1. Contacta con un especialista sin compromiso

Una vez tomada la decisión de rehabilitar nuestro edificio o vivienda, conviene ponerse en contacto con un especialista que nos ofrezca una solución completa y nos asesore sobre la viabilidad de la solución propuesta. No hay que olvidar que un proyecto bien hecho nos ahorrará muchos problemas en el futuro ya que los edificios son bienes de vida útil prolongada.

2. Evalúa el estado actual del edificio

Antes de introducir cambios estructurales y tecnológicos en el edificio es necesario realizar un estudio de su estado actual y una auditoría energética que tenga en cuenta las condiciones previas de:

  • Confort: Temperatura, calidad del aire, nivel de iluminación,…
  • Seguridad: Seguridad estructural, seguridad en caso de incendio y seguridad de utilización y accesibilidad.
  • Automatización: Dispositivos de control higrotérmico, lumínico o domótico, entre otros.

En esta etapa se establecerá qué es posible conservar o reutilizar y qué se debe reemplazar.

3. ¿Qué limitaciones tenemos?

Con un levantamiento de planos fiable conoceremos las restricciones espaciales de la vivienda. De esta forma determinaremos qué se puede hacer y qué es menos factible. En teoría todo es posible, pero cada decisión repercute en el coste final de la obra.

Aquí revisaremos con detalle la ubicación de las instalaciones, las condiciones de la estructura y las dimensiones de los diferentes espacios. Las posibilidades de rehabilitación no vendrán condicionadas sólo por el presupuesto. Las propias condiciones estructurales y espaciales pueden hacer más complejo el proyecto.

Factores como la altura entre forjados, el espacio disponible en la azotea o los sótanos y los patinillos o espacios reservados para instalaciones pueden influir mucho en el diseño final de la vivienda. Por eso es importante contar con un técnico especializado que nos asesore en la distribución adecuada de esos espacios para poder ejecutar la rehabilitación con éxito.

4. ¿Qué se puede hacer?

En la fase de anteproyecto los arquitectos te mostrarán gráficamente las nuevas ideas de rehabilitación, su eficacia y posibles alternativas, una vez decidido qué queremos cambiar y cuáles son las restricciones. Estos son algunos de los aspectos que se tendrán en cuenta:

  • Proyecto arquitectónico: Distribución espacial ideal para conseguir el máximo confort en el uso de la vivienda y los mejores acabados.
  • Diseño bioclimático: Máximo aprovechamiento de los recursos naturales para obtener energía gratuita y limpia para el hogar.
  • Diseño de iluminación: Se tendrá en cuenta el confort visual, la fotometría, la función de cada estancia y los horarios de uso.
  • Instalaciones: Calefacción, ventilación y refrigeración. La calefacción gasta entre el 40 y el 60% de la energía total de la vivienda, por lo que la elección del sistema más eficiente resulta indispensable.
  • Sistemas de seguridad: Posibilidad de incluir sistemas de detección y extinción de incendios, control de acceso, seguridad frente al robo,…
  • Posibles sistemas domóticos: Control y monitorización de los sistemas instalados.

5. Ten en cuenta la normativa existente

A partir de aquí se determinará el proyecto básico adaptado a la normativa. El cliente podrá participar introduciendo los cambios que estime necesarios para el uso de su propia vivienda. Los hogares se deben adaptar a nuestra forma de vivir. Se tomarán decisiones de diseño teniendo siempre en cuenta la relación calidad-precio y se ofrecerá un presupuesto inicial.

Es importante tener en cuenta que renovar un edificio antiguo, sólo en su arquitectura, supone un coste aproximado del 25% del valor total del inmueble. Agregarle por ejemplo elementos de domótica requiere invertir apenas un 5% más del coste total.

En este punto se establecerá el acuerdo definitivo sobre el proyecto a desarrollar, por lo que es fundamental contar con toda la documentación resultante de los estudios previos.

Entre esta documentación sería apropiado contar con un estudio de los retornos de inversión o una estimación de los ahorros que conseguiremos con la rehabilitación: las implicaciones ambientales, económicas y la plusvalía añadida con la reforma.

6. Así será tu casa

Con el proyecto de ejecución estaremos a un paso de comenzar la obra. Los especialistas elaborarán la memoria de cálculo final, los planos de construcción, los planos de detalle y dejarán todo a punto para comenzar la intervención.

7. Programación de la obra

Si la obra es de gran envergadura o afecta a todo el edificio, se elaborará un estudio de seguridad y salud que garantice las mejores condiciones de trabajo en obra y la mínima molestia a los usuarios. Se determinará en qué condiciones se va a trabajar: si se aprovecharán horas de baja ocupación o si será necesario ejecutar la obra mientras haya actividad en el interior.

Lo más importante de esta fase es la coordinación entre especialidades. Es imprescindible mantener una buena comunicación entre los distintos especialistas que intervienen en la obra para conseguir la máxima coherencia en la ejecución.

Para todo el proceso explicado hasta este momento suelen ser necesarios 3 o 4 meses. De esta forma garantizaremos una obra bien planificada.

8. Asegúrate de que puedes recibir ayudas económicas

Es muy posible que exista un programa de financiación en tu Estado, Comunidad o Ciudad para proyectos de ahorro de energía. Estos programas se convocan anualmente, con periodos de vigencia muy cortos, por ello es importante estar bien informados. Se aconseja consultar con el organismo competente en materia de energía de cada Comunidad.

9. Comprueba que la obra se ejecuta según lo planeado

Durante el desarrollo de la obra se contará con la intervención de profesionales especializados en cada acción que así lo requiera. Cada técnico se centrará en desempeñar su tarea lo mejor posible pero es muy importante asegurarse de que las decisiones de unos sean compatibles con el trabajo del resto.

Una obra de este tipo suele durar de 4 a 8 meses según la magnitud de la obra. Es muy importante escoger a un buen coordinador o jefe de obra que integre todas las soluciones propuestas.

10. Evalúa los resultados

Es deseable terminar con un sano ejercicio de autocrítica donde se valoren los sistemas implementados. Si el usuario está interesado puede realizar una nueva auditoría energética o aspirar a una certificación (LEED, BREEAM,…) que le dé un valor extra a su propiedad rehabilitada.

De la misma forma que realizamos una evaluación de las condiciones de inicio es importante y ético evaluar las condiciones finales. Lo apropiado sería contratar a una empresa independiente y que no haya estado implicada en el proyecto. Así obtendremos un punto de vista totalmente imparcial.

Para evitar resultados inesperados o no deseados no debemos olvidar que es muy importante escoger un equipo de técnicos apropiado. Con la elección de personal competente en la materia conseguiremos el máximo aprovechamiento final de la obra.

Fuente: mimbrea

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